Ileana Díaz

1,5 millones de valoraciones
277 000 valoraciones

¿Ves? La aplicación es perfecta para eso.

Suena genial Nah, no me interesa
este-desastre-te-amaba
Entrelazó su mano con la mía y ambos nos miramos, como si sellaramos una promesa y también sabiendo nuestro final. No seríamos, al menos, no en un tiempo cercano, pero esa noche nos pertenecía y ninguno de los dos abandonaría la oportunidad de tener un poquito de lo que deseábamos. Así que aún sabiendo lo que nos esperaba y que eventualmente doleríamos, ambos nos miramos aceptando en silencio que amarnos iba a dejar cicatrices, entonces me besó, sellando la promesa. 
“Seremos felices hoy cariño, porque mañana de nuevo estaremos lejos, y para mañana, yo te querré más y desearé con más fuerza lo que nunca podré tener por completo” susurró contra mis labios, yo sonreí con tristeza “sé que dolerás” comencé a decirle “sé que mañana despertaré y desearé con todas mis fuerzas repetir este momento una y otra vez, también sé que no será posible. Pero si algo he aprendido a lo largo de mi corta vida, es que amar siempre tiene un precio, para bien o para mal y enamorarme de ti va a costarme lágrimas pero también me ha provocado las mayores alegrías, así que, por hoy, vivamos el amor, que el quererte va a ser eterno, aunque nuestra oportunidad de estar juntos no.”
Y me sonrió, con esa sonrisa que solo demostraba lo mucho que dolía saber que teníamos la razón, pero me sonrió al fin y al cabo, y estábamos ahí, arriesgándonos a serlo todo, como por ejemplo felices.
La sinfonía del alma. (via este-desastre-te-amaba)